quinta-feira, 4 de outubro de 2012

Jornal espanhol El país destaca São Luís, sua história e acervo arquitetônico

 

São Luis em cartaz I



O jornal espanhol El Pais, que figura entre os cinco maiores jornais do mundo, consagrou na sua edição do ultimo fim de semana, uma página inteira aos encantos de São Luis, com suas belezas arquitetônicas coloniais, e às celebrações pelo quarto centenário da cidade. O prestigioso periódico de Madri exalta o espírito festivo do povo são-luisense e maranhense, sublinha as lendas e fantasias que informam a história da cidade e enriquecem seu imaginário artístico e resume a historia da fundação de nossa Capital pelos franceses em 1612.


São Luis em cartaz II



É com indisfarçável admiração que El Pais destaca as emoções que os visitantes estrangeiros - e mesmo dos brasileiros do Sul - experimentam ao contato das belezas naturais do entorno de São Luis, do nosso extenso litoral e da região dos cerrados maranhenses, precisando: "O Maranhão concentra a maior diversidade de ecossistemas do Pais, como Estado de transição entre o Nordeste seco e o Norte de opulenta pluviometria. O Delta do Parnaíba e os Lençóis Maranhenses granjeiam ditirâmbicas apreciações pelo desenho de seus relevos, reentrâncias e enseadas e pela luminosidade e pureza cristalina de suas lagunas ou "piscinas" entre dunas".


São Luis em cartaz III



Do relicário arquitetônico da cidade, o jornal espanhol faz descrição enternecida da "altiva Praça Gonçalves Dias, evoca a obra do poeta que deu o nome ao imponente logradouro", assinala a "graça esbelta, de fatura gótica" da Igreja dos Remédios e se embevece com "azulejos espetaculares" que revestem as fachadas de tempos religiosos, palacetes, casarões e conventos centenários. O Palácio dos Leões, o Teatro Arthur Azevedo, a Fonte das Pedras, Fonte do Ribeirão, as igrejas do Desterro e do Rosário são igualmente citados como "marcas emblemáticas da cidade."


São Luis em cartaz IV



Não são menos entusiásticas as considerações de El Pais sobre a criteriosa e louvável decisão da UNESCO declarando São Luis "Patrimônio Cultural da Humanidade", decisão tomada em cima do projeto nesse sentido apresentado àquela instituição pela Governadora Roseana Sarney. Os trabalhos de recuperação da Lagoa da Jansen e a transformação da área em centro esportivo e de outros lazeres, pela Governadora, foram também objeto de comentários elogiosos.


São Luis em cartaz V



No domínio dos lazeres e das manifestações artísticas de São Luis, o periódico de Madri põe em relevo o fato da paixão dos são-luisenses pelo reggae, o que acabou valendo à nossa Capital o titulo de "Jamaica brasileira". Quanto à gastronomia maranhense, El Pais garante que ela "é refinada, saborosa, sobretudo no capitulo dos peixes e frutos do mar. A moqueca de pescada amarela merece referência especial, assim como as tortas de camarão e caranguejo".

Veja a matéria no El país
24 HORAS EN... SÃO LUÍS DE MARANHÃO

Viva el ‘bumba-meu-boi’

‘Levántate, mi buey’, un ritual mestizo que hace vibrar al puerto brasileño durante las fiestas juninas. La leyenda de Anna Jansen y 3.500 edificios monumentales. São Luís de Maranhão, pura energía

Desfile de 'bumba/meu/boi', en São Luís de Maranhão (Brasil). / RICARDO ROLLO
Fundada por los franceses en 1612 (hizo 400 años el pasado 8 de septiembre), São Luís de Maranhão (www.visitesaoluis.com) es la más importante capital marítima en la proximidad del Amazonas. Alongada sobre el mar abierto, la ciudad brasileña —un archipiélago, en realidad, surcado por las aguas del caudaloso río Anil— se halla justo en el regazo del nordeste de Brasil, y constituye la puerta de entrada al itinerario costero que los responsables de turismo de Brasil (www.visitbrasil.com) denominan la ruta das emoçoes: una amplia y hermosísima alineación de villas y pueblos marineros, de más de mil kilómetros de longitud, hasta Fortaleza (1), que ahora se acicalan con vistas al Mundial de Fútbol de 2014. Dos de los grandes reclamos de esa ruta, en el propio estado de Maranhão —que concentra la mayor diversidad de ecosistemas del país—, son el delta del Río Parnaíba (2), un preámbulo amazónico junto a la Isla de Santa Isabel, y, sobre todo —más próximo a São Luís, a 260 kilómetros—, el parque nacional dos Lençóis (o Sábanas) Maranhenses (3), un extraordinario arenal, con dunas de hasta 40 metros, surtido de caudalosas lagunas cristalinas, como si fuese un desierto a la inversa, en el que prevalecen los oasis.

8.00 La plaza del poeta que mira al mar

Una de las lagunas del parque nacional dos Lençóis Maranheses. / PEIXES
Tras el café da manahá —un grácil eufemismo del revés, ya que, especialmente en el noreste de Brasil, se trata de una de las comidas más copiosas del día, coronada por apetitosas frutas tropicales— es recomendable iniciar el recorrido por el centro desde la altiva plaza de Gonçalves Dias. Su imponente mirador (4), sobre la bahía, da una idea del movedizo atractivo de São Luís, una ciudad a la vez tendida y vertical, jalonada por estratos tan diversos como su ajetreada historia. La marea ahora está alta, pero ese privilegiado mirador —que debe su nombre al vate mulato Antonio Gonçalves Días (1823-1864), un emblema del romanticismo brasilero—, permite observar una extraña peculiaridad: la marea desciende y vuelve a subir cada día hasta siete metros. No sería ocioso, pues, regresar con la puesta de sol y patear, incluso, por algunos tramos ya desecados de las mismas aguas antes contempladas. La esbelta iglesia de Nuestra Señora de los Remedios (5), allí enclavada, la única de factura gótica, es un buen pórtico al enjambre de igrejias, palacetes y conventos —en su mayoría de corte neoclásico— que salpican el diseminado centro histórico, antes de alcanzar su cogollo, de espectaculares azulejos, al fondo de una escalinata, en el barrio de Praia Grande.

10.00 El casco histórico

La Rua do Trapiche, en São Luís de Maranhão (Brasil).
Más de 3.500 edificios monumentales, en 280 hectáreas, alberga el centro histórico, declarado por la Unesco patrimonio mundial en 1997, y sede, en 2012, de la capitalidad cultural de las Américas. Domina un eclecticismo tan vertiginoso como su historia. Pues São Luís de Maranhão —que debe su nombre al entonces rey niño Luis XIII— fue fundada por los franceses (Daniel de la Touche, en 1612), aunque tomada por los portugueses tan solo tres años después, y recobrada luego, en 1644, tras tres años de dominio holandés. La Casa do Maranhão (6) ofrece un completo audiovisual sobre la formación, por aluvión, del centro histórico. Da cuenta de la profusión de relevantes escritores del siglo XIX nacidos en São Luís que, a la estela de Gonçalves Días, son rememorados en calles y plazuelas. Si Jorge Amado —de cuyo nacimiento se cumplieron 100 años este agosto— se ha erigido en la voz de “los olvidados nordestinhos”, desde su grada sur de Salvador de Bahía, de este flanco norte de la región son oriundos, por ejemplo, el narrador Aluisio Azevedo (1857-1913), uno de los pioneros de la novela naturalista en el país; el pensador Maximiano Coelho (1864-1934) —“el príncipe de los prosistas brasileros”—, o el académico y vanguardista José de Graça Aranha (1868-1931).
Junto a la Casa das Tulhas (7), el Mercado y la Posada Colonial (8) (una sinfonía de azulejos de procedencia igual de variopinta), hay que apuntarse algunos enclaves especialmente interesantes: el Palacio dos Leòes (9), fortificación fundacional y hoy sede del Gobierno estatal; el teatro Arthur Azevedo (10) (de 1815, de construcción pionera en el país; www.cultura.ma.gov.br; rua do Sol, s/n); la Fonte das Pedras (11) o las iglesias del Destierro (12) —la más antigua, de 1614—, de Nuestra Señora del Rosario de los Negros (13) y de Carmo (14) (ambas en la rua de Egito), y la catedral (15) de la plaza de Sé (en la avenida de Pedro II).

14.00 La Laguna de Jansen

El parque de la Laguna de Jansen (16) es uno de los lugares de ocio más frecuentados por los propios marañenses. Se trata de un entramado de 6.000 metros cuadrados, repleto de restaurantes, bares, canchas, polideportivos, carriles bici... Es un lugar para el ocio que incluso es recomendable visitar de noche, con vistas a la neurálgica laguna y a buena parte de la ciudad. Debe su nombre a uno de los personajes más célebres de São Luís: la controvertida Anna Jansen (1793-1869), una de las grandes abanderadas del feminismo americano, que defendió con sus uñas su condición de madre soltera, pero que, a causa, tal vez, de eso mismo y de su longevidad atípica para la época, carga con una considerable leyenda negra. Promotora de la primera red hidráulica de la ciudad, cuentan que se abrió camino en su proyecto anegando con gatos muertos los manantiales de sus opositores, y que se enriqueció como tratadista de esclavos negros, a los que, según la leyenda, mandaba matar tras retozar con ellos. O los colocaba en hilera como una alfombra humana para pasear por sus lomos victoriosa, y exhibir, así, su inmunidad a cualquier doblegación.

19.00 El ‘reggae’ y ‘farofa’

JAVIER BELLOSO
Por su afición al reggae, São Luís de Maranhão es conocida como la Jamaica de Brasil. De ritmos más dulcificados y hermanados con típicas modalidades brasileras, cada noche suena en múltiples garitos de la ciudad, desde el propio centro histórico o a la vera de la Laguna de Jansen, junto a la arena de Pontal d’Areia (17) o, sobre todo, en la larga avenida playera de Litoranea (18), donde se concentran la zona hotelera y vistosos restaurantes con cristaleras al mar. Destaca, con vistas a la bahía, el hotel Pestana (avenida Avicênia, 1; www. pestana.com), y entre los variados restaurantes recomendables de sabor y ambientación local, se encuentran Cabana do Sol (www.cabanodosol.com.br; rua Joao Damascano, 24), Maracangalha (www.restaurantemaracangalha.com.br; Ponta do farol) o Feijão de Corda (rua Maracacume, 8). Sobre la mesa aguarda la ubicua farofa —la harina de yuca con textura de pan rallado—. Y uno de los bocados típicos de este litoral es la amarela, un exquisito pescado autóctono (sin despreciar la moqueca de especiados y jugosos camarones con dulzor a la vez marino y fluvial).
Eso si el viajero no acude a São Luís durante las fiestas juninas, a lo largo del mes de junio, cuando la ciudad rebosa de recintos feriales (los arraiais) donde cada noche se celebra el bumba meu boi (levántate, mi buey), un ritual mestizo, de origen indígena, africano y europeo, que congrega a cientos de grupos folclóricos, con sus tambores y danzas en trance y espectacularmente ataviados.
http://elviajero.elpais.com/elviajero/2012/09/27/actualidad/1348738677_741312.html

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